La librería de Chelo

Este es el blog de Chelo Puente, donde descubrirás algo sobre mí a través de las palabras escritas y leídas.


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Ojos de agua


ojos de aguaOJOS DE AGUA

Domingo Villar

Edit. Siruela, 2011

 

En una casa cercana a la playa, en la costa gallega, se descubre el cadáver de un joven saxofonista que sufrió una de las torturas más crueles que se recuerdan. Les asignan el caso al inspector Leo Caldas, un hombre solitario y nocturno, de buen paladar para los vinos y mejor oído para el jazz, y a su ayudante Rafael Estévez, un llano aragonés perdido entre gallegos. Este singular tándem deberá investigar las altas esferas y los bajos fondos de Vigo para descubrir que las dobles vidas, como las mejores intrigas, siempre esconden inesperados dobleces.

Con OJOS DE AGUA, el autor debutó en el género de novela negra y lo hizo entrando por la puerta grande. Para ello creó un escenario en el que el inspector Leo Caldas, que nos recuerda al famoso Pepe Carvalho, creado por Manuel Vázquez Montalván, por su gusto por la buena gastronomía y los mejores vinos. El inspector Caldas protagonizará la resolución de más de un caso con éxito. También añadiría otro aspecto que me ha gustado mucho: la banda sonora de jazz que ha incorporado a lo largo de toda la narración.

domingovillarultimobarco

Domingo Villar. Vigo, 1971

Domingo Villar ha creado dos personajes inmejorables: Leo Caldas, un introvertido inspector de policía que posee la calma de los gallegos y las eternas preguntas como respuestas; y su ayudante Rafael Estévez, un maño potente aunque un poco torpe, que ha sido trasladado desde su anterior puesto porque allí ocurrieron algunas irregularidades. Y añadiría que casi como un personaje más encontramos los lugares de la Rías Bajas, con otros personajes muy veraces: el olor a comida casera del lugar o el sabor de algunos ambientes gays un tanto sórdidos y muy bien descritos.

Todo esto nos lleva a comprobar que el autor ha creado un novela negra gallega, como lo hiciera el ya mencionado Vázquez Montalván con Barcelona y, como a él, creo que le va a funcionar perfectamente, y que se distancia tanto de la novela negra estadounidense como de la de los autores nórdicos.

Una novela muy interesante para leer y descubrir a estos dos personajes que nos harán disfrutar de otras investigaciones.

¡Felices lecturas, amigas y amigos!

2020©chelopuente


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Ojos de agua.


Llevaban un largo rato mirándose…

– Tienes la mirada clara -dijo él.
– Si tengo los ojos marrones…
– Pero tienes ojos de agua.
– ¿Ojos de agua?
– Sí, unos ojos transparentes y a través de ellos se adivina un mundo de sensaciones por descubrir.
Ella le sonrió.

Chelo Puente, mayo 2012.