La librería de Chelo

Este es el blog de Chelo Puente, donde descubrirás algo sobre mí a través de las palabras escritas y leídas.


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Agradecimiento


premio

Hace unos días recibía el comentario de Taína, de su blog  Taína Dalí, que me había nominado para el premio

Versatile Blogger Award

por lo que le estoy sumamente agradecida, si bien he de añadir que estos premios que, de vez en cuando, me otorgáis son vuestros a partes iguales, ya que soy vosotros los que los hacéis posible, regalándome cada día vuestros comentarios. Este rincón, donde siempre sois recibidos, no sería nada sin vosotros.

Como en anteriores ocasiones, no voy a nominar 15 blogs favoritos porque me resulta imposible elegir entre todos los que tenéis preciosos espacios por los que me encanta pasearme, aunque no tan a menudo como quisiera.

Tampoco voy a decir 5 cosas sobre mí porque prefiero que, poco a poco, las vayáis descubriendo vosotros. Estoy segura de que descubriréis muchas más, porque ya sabéis lo que digo siempre…

nuestros escritos nos delatan
y hacen que seamos cada vez más transparentes.

Por último, me reitero en mi agradecimiento a Taína y a todos vosotros que hacéis de este rincón un lugar de encuentro para compartir penas, alegrías, lecturas, música, momentos inolvidables, poesía, reflexiones… siempre a través de las palabras.

¡Gracias, gracias y gracias!

2014 © chelopuente


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Alguien debería advertirles…


Mafalda

Rosa Díez (Líder de UPyD): “Si no fuera porque en Euskadi nos mataban, lo de Catalunya es peor” – La Vanguardia – 22.09.2014

Miguel Ángel Rodríguez (Ex-portavoz del gobierno de Aznar): “Acaban d agredir a Artur Mas!!!! Artur Mas es agredido en la Rambla” – Twitter – 22.09.2014

Soraya Sáenz de Santamaría (Vicepresidenta del gobierno): “Artur Mas es el presidente de la Generalitat porque la Constitución Española le da esa potestad” – ABC – 22.09.2014

Alguien debería advertirles a estos señores que, cada vez que dicen barbaridades como éstas, un grupo de catalanes indecisos toma la firme decisión de ir a votar y hacerlo con el Sí-Sí.

Y además, nunca deberían olvidar que hay unas reglas básicas que han de tenerse en cuenta antes de escribir/decir cualquier afirmación:

1 – Tener un mínimo de rigor.
2 – Contrastar la información.
3 – Conocer o consultar la Historia.

Y, si no van a tener en cuenta estas tres sencillas reglas, señores políticos: no pierdan nunca la oportunidad de estarse callados, todos se lo agradeceremos.

2014 © chelopuente


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Un año más


feliz cumpleaños¡Hoy cumplo un año más!

Como cada vez que ésto ocurre, paso unos días un poco reflexiva, unos días de reflexión pre-cumple y unos días de reflexión post-cumple, porque realmente para mí es a partir de esta fecha cuando empieza un nuevo año.  

Tradicionalmente, es el 31 de diciembre cuando casi todo el mundo hace repaso de su vida, de los logros que ha conseguido y de aquellos que han quedado pendientes de conseguir, cuando se plantean los buenos propósitos, los nuevos objetivos que deseas alcanzar y un repaso del grado de satisfacción de tu vida. 

Así pues, en estas cosas ando yo estos días… haciendo balance, y he llegado a la conclusión de que el balance es positivo. Como ya no cumplo 20 años, tengo mucho que “balancear” y no me arrepiento de casi nada de lo que he hecho, ni me arrepiento de casi nada de lo que no he hecho.

Durante estos años, he perdido y he ganado, pero la madurez me ha enseñado a ganar con humildad, siempre con humildad, y a perder con elegancia. He aprendido a saber ganar, pero sobre todo a saber perder, y como decía Lola Beccaria en el prólogo de un libro suyo… “pierde, vuelve a perder, pero la próxima vez pierde mejor” y esa es una buena enseñanza, perder, pero perder sin perder los papeles, es a lo que yo llamo perder con elegancia. 

Bueno amigos, pues con estas y otras cosas vuelvo de las vacaciones a la actividad del blog, este rincón en el que siempre sois bien recibidos y deseo que hayáis pasado unas buenas vacaciones.

¡Bienvenidos, amigos!

 2014 © chelopuente


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Sant Jordi y la rosa


San Jorge y el dragón Paolo Ucello 1397-1475

San Jorge y el dragón
Paolo Ucello 1397-1475

Como estamos ya en la recta final para el día de Sant Jordi, día de libros y rosas, que viviré este año en Barcelona por primera vez como librera, os voy a contar un poquito de donde viene la historia de Sant Jordi, por si no la sabéis y os apetece saberla.

Hay pocos datos concretos sobre la vida de San Jorge, aunque su culto es uno de los más antiguos de la Iglesia de Oriente, pasando posteriormente a la de Occidente.

Los griegos le llamaban el gran mártir. Fue uno de los más célebres mártires de la Iglesia, consejero del emperador Diocleciano (s. III), se convirtió al cristianismo, abandonando las armas y repartiendo sus bienes entre los pobres. Desobedeció la orden de Diocleciano de atacar a los cristianos, por ello fue apresado, torturado y finalmente murió un 23 de abril del año 303.        

Ya en la Edad Media fue símbolo de los caballeros y de la nobleza catalana, de ahí que sea su patrón. Pero, dejemos esta historia, y centrémonos en la leyenda, que siempre nos deja más fascinados.

Cuenta la leyenda que un dragón muy feroz tenía atemorizada a la villa. Para calmarle, la gente del pueblo le ofrecía ganado, para así aplacar su ira. Pero cuando el ganado se acabó, le ofrecieron cada día una doncella, hasta que un día le tocó a la princesa. Cuando el dragón estaba a punto de comerse a la princesa, llegó Sant Jordi a lomos de su caballo blanco y clavó su lanza en el corazón del dragón, dándole muerte. De su corazón, en lugar de brotar sangre, brotó un rosal de preciosas rosas rojas y Sant Jordi le regaló una a la princesa.

Los más románticos creemos que del corazón del dragón brotó el rosal porque -en el fondo- el dragón estaba enamorado de la princesa y en su timidez no sabía cómo acercarse a ella.

Por tanto, de esta leyenda es de donde proviene la costumbre de que los chicos regalen una rosa roja a las chicas el día de Sant Jordi en Catalunya. ¡¡Me encanta esta costumbre!!

abril, 2014 © chelopuente


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Día Internacional del Libro


Cartel de Educavalkys

Cartel de Educavalkys

Como se acerca el día 23 de abril, Día Internacional del Libro, voy a comentaros algunas cosillas sobre la historia de este día que igual ya sabéis, pero por si acaso alguna persona no las sabe.

La idea original fue del escritor Vicente Clavel Andrés, y la propuso en 1923 a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, donde vivía.

En 1926, Alfonso XIII firmó el Real Decreto en el que se promulgaba, el 7 de octubre, aniversario del nacimiento de Cervantes, la Fiesta del Libro Español. Poco después, en 1930, se instaura en España, definitivamente, la fecha del 23 de abril como Día del Libro, día en el que se creía que habían fallecido Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega; y coincidiendo posteriormente, también en ese día, el fallecimiento, en 1981, de Josep Pla.

A partir de entonces comenzó -en Barcelona- la costumbre de regalar un libro el 23 de abril a las personas queridas, y como además coincidía en plena primavera, también regalaban una rosa los chicos a las chicas.

La Unión Internacional de Editores presentó la propuesta a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y el 15 de Noviembre de 1995, la Conferencia general de la UNESCO aprobó la propuesta en París, siendo a partir de entonces el 23 de abril el Día Internacional del Libro. 

En España también se toma esta fecha para la entrega del Premio Cervantes, el mayor galardón dedicado a autores hispanos.

A partir de 2001, cada año una capital del mundo se convierte en Capital Mundial del Libro. Este año 2013 que se cierra ha sido Bangkok (Tailandia) y para 2014 lo será Port Harcourt (Nigeria).

Y así, esta tradición de regalar libros y rosas, que tan fuertemente había arraigado en Barcelona, y que poco a poco se fue extendiendo por toda Cataluña, fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril el Día Internacional del Libro, y por ello, como lectora y como librera digo… ¡¡¡Gracias Barcelona!!!

abril, 2014 © chelopuente


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Quizá algún día


PREMIO EXCELENCIALlegué puntual a la cita que tenía previamente pactada, y ya me estaba esperando. Después de los saludos habituales, comenzó con sus preguntas, esas preguntas que le hacen saber qué es lo que quiero en cada momento, cuando ni siquiera yo misma lo sé, y es que eso es lo que distingue a un profesional excepcional del resto de sus colegas.  

Le explico cual es el evento, necesita saber hora, duración aproximada, cómo iré vestida, color, vestido, etc y después de escuchar todas mis respuestas y de recordar que no me gusta llamar la atención, se queda pensativo.

– ¿Le harás algo especial? -pregunta Sandra, su mujer- que cuida de mis manos.
– No, dejaremos su pelo natural, como ella. Dejaremos la melena pelirroja que brille lisa, que le acaricie el cuello y la espalda al aire… y cuando escucho ésto sé que me entregaré a él -estilísticamente hablando- en la seguridad de que nuevamente, no me defraudará. Entonces pienso que por ésto y otras cosas, un día le entregé mi fidelidad absoluta. 

Luciano llegó a España hace más de 25 años. Vino de vacaciones y se quedó, se enamoró y siguió quedándose, aunque sigue teniendo un marcado acento italiano. 

Yo le conocí hace al menos 15 años, por casualidad, como suceden esos encuentros que luego perduran, y desde entonces le visito cuando paso unos días por allí. 

Es un gran amante de la ópera y sabe que a mí también me apasiona, así que mientras se prepara para comenzar su trabajo, me pregunta: ¡Qué tal si nos ponemos a Pavarotti en Turandot?. Humm, magnífica elección, le digo, y me pongo en sus manos.

Cuando termina, siempre me mira y me dice que -según mi sonrisa- sabe si he quedado satisfecha, así que mi sonrisa es siempre la misma, de alta satisfacción. Cuando me voy a marchar, la despedida es casi un ritual. Yo le digo que cuándo se vendrá a instalarse aquí y él me contesta, y tú ¿cuándo te vendrás cerca de este mar que tanto añoras? y yo le contesto: quizá algún día, Luciano, quizá algún día…

marzo, 2014@chelopuente


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Una mañana de otoño


El Retiro en otoño Óleo sobre lienzo Isabel López Fernández

El Retiro en otoño
Óleo sobre lienzo
Isabel López Fernández

Madrid había amanecido con un precioso día de otoño, de sol espléndido sin una sola nube, en un cielo azul que quiso ver sin contaminación.

Tenía que ir a hacer una gestión oficial, y como siempre que tenía que ir a esa zona, iba andando, pero en lugar de bajar por la calle de Alcalá, con la falda almidoná, lo hizo cruzando por El Retiro. Siempre estaba precioso a primera hora de la mañana de un día laborable, fuera verano o invierno, primavera u otoño. Pero aquel día le pareció especialmente hermoso. A esas horas, apenas había gente… parejas de jubilados daban su paseo matutino; señores paseaban a sus perros; alguna mamá empujaba su carrito de bebé, o quizá fuera una niñera; el grupo de señoras asistía a su clase de tai chi; algún corredor se desfogaba haciendo footing; un joven con su traje de ejecutivo caminaba rápido a su lado, quizá en dirección al mismo sitio al que se dirigía ella.

Los rayos del sol se colaban entre las ramas de los árboles y le mostraban la paleta de colores más exquisita; los verdes brillaban, los marrones se mostraban casi rojizos, y de vez en cuando alguna hoja caía volando suavemente hasta llegar al suelo; las aguas del estanque brillaban a pesar de su estancamiento y una pareja de jovencitos remaba en una barca, quizá en una mañana de pellas; los barrenderos recogían las primeras hojas; los jardineros regaban… y ella seguía caminando impregnándome de toda esa belleza, y pensando que esos momentos la llenaban de felicidad, porque estas pequeñas cosas la hacían verdaderamente feliz. Por ello trataba de no perdérselas, porque están en el cielo, en el sol, en el mar, en una sonrisa, en un mensaje, en un café con una amiga, en una charla con un buen amigo, en unas manos que acarician, en un beso…

Cuando llegó al lugar donde tenía que hacer la gestión, el joven que la atendió creyó que le faltaba un documento, y cuando ella le contestó: bueno, creo que no es necesario porque los niños ya son mayores de edad, el funcionario le contestó con un encantador ¡uy, quién lo diría!, y ella estuvo a punto de prometerle amor eterno, pero no lo hizo, claro. Solo le dedicó un gracias acompañado de una tímida sonrisa, y es que -aunque pareciera mentira- a su edad, aún le sonrojaban estas cosas, aunque le hacían feliz.

febrero, 2014 © chelopuente